España conquista el doblete mundial en Doha ante Argentina

España conquista el doblete mundial en Doha ante Argentina

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España cerró la FIP World Cup 2026 de Doha con los títulos masculino y femenino. La selección de Carolina Navarro prolongó su dominio con su séptima corona consecutiva, mientras que el equipo dirigido por Juanjo Gutiérrez recuperó el campeonato masculino tras una final decidida en el tercer partido.

Séptimo Mundial consecutivo para la selección femenina

El equipo femenino se impuso por 2-0 a Argentina en una final más disputada de lo que refleja el resultado global.

Ari Sánchez y Andrea Ustero consiguieron el primer punto frente a Aranzazu Osoro y Martina Fassio. La pareja española ganó por un doble 6-3, aunque tuvo que salvar tres bolas de break cuando sacaba para cerrar el encuentro.

El partido tenía un componente especial para Ustero. Era su primera participación en un Mundial y también su primera final con la selección absoluta. Los nervios estuvieron presentes desde el inicio, pero encontró el apoyo de Ari Sánchez y de un banquillo que la acompañó durante toda la eliminatoria.

La sentencia llegó con Gemma Triay y Paula Josemaría. Las españolas necesitaron dos horas y 38 minutos para superar a Delfi Brea y Claudia Jensen por 6-2, 6-7 y 6-3.

Después de dominar el primer set, Triay y Josemaría vieron cómo la pareja argentina reaccionaba y forzaba la tercera manga. La igualdad se mantuvo hasta el tramo final, cuando un remate de Triay abrió el camino al break decisivo.

Carolina Navarro construye un grupo más allá de las parejas

El triunfo también dejó una imagen clara del trabajo de Carolina Navarro en su primer Mundial como capitana. Durante toda la semana, sus jugadoras convirtieron «Sweet Caroline» en el himno informal del equipo y en una forma de reconocer la cercanía de la seleccionadora.

Navarro tuvo que gestionar un grupo formado por jugadoras que habitualmente son compañeras o rivales en el circuito profesional. En Doha compartieron entrenamientos, comidas y muchas horas fuera de la pista, algo que terminó notándose en los momentos de mayor tensión.

Incluso quienes no participaron en la final tuvieron su papel. Martina Calvo, por ejemplo, destacó la importancia de acompañar al grupo desde el banquillo y vivir su primer título mundial junto a jugadoras mucho más experimentadas.

El lema repetido durante la semana fue sencillo: «Hablamos en la pista». España tenía menos apoyo en las gradas que Argentina, pero respondió desde el juego y desde la unión del equipo.

Lebrón y Goñi levantan una final que se había complicado

La final masculina exigió mucho más. España terminó venciendo por 2-1 después de una eliminatoria en la que Juanjo Gutiérrez asumió riesgos desde la elección de las parejas.

Juan Lebrón y Aimar Goñi abrieron la final contra Martín Di Nenno y Leo Augsburger. Los argentinos se llevaron el primer set y llegaron a colocarse con ventaja en el segundo, pero la pareja española reaccionó cuando estaba contra las cuerdas.

Lebrón y Goñi completaron la remontada por 5-7, 7-5 y 6-2. El gaditano aportó experiencia y liderazgo, mientras que Goñi respondió en su debut mundialista ante una de las parejas más exigentes que podía encontrarse.

Argentina igualó la eliminatoria en el segundo partido. Agustín Tapia y Federico Chingotto se impusieron con claridad a Paquito Navarro y Jon Sanz por 6-1 y 6-2, dejando el título en manos del tercer encuentro.

Coello y Coki Nieto resuelven el punto decisivo

Juanjo Gutiérrez había reservado a Arturo Coello para el último partido. La decisión tenía un riesgo evidente: si Argentina ganaba los dos primeros puntos, el número uno del mundo no habría llegado a pisar la pista.

El plan acabó funcionando. Coello y Coki Nieto se enfrentaron a Gonzalo Alfonso y Tino Libaak y tomaron el control desde los primeros juegos. Un break temprano les permitió cerrar el primer set por 6-3 y otro golpe inicial en la segunda manga terminó de inclinar el encuentro.

La pareja española ganó por 6-3 y 6-2 y devolvió a España un título que Argentina había conquistado en las dos ediciones anteriores.

El doblete de Doha refleja, sobre todo, la profundidad del pádel español. El equipo femenino mantiene su dominio incorporando jugadoras jóvenes como Andrea Ustero y Martina Calvo, mientras que la selección masculina recupera el campeonato pese a la ausencia de Ale Galán y gracias a una alineación en la que cada pareja cumplió una función muy concreta.